Militant comunista antifranquista, torturada per la dictadura feixista per lluitar contra aquesta
Paqui es diu Francesca, primer es deia Francisca però es va canviar el nom al català, Francesca però, li agrada que li diguin a Paqui, ja que més proper i fàcil de pronunciar.
Els seus pares eren asturians republicans d’esquerres, el seu pare va treballar de miner a Astúries, a les mines de Sasma i de Pozo de Sotón, i posteriorment, a les mines de sal de Linares (Jaén), participant a la vaga de 1962. Paqui ens explica quan va arribar a Sabadell, la seva primera feina i als inicis de la seva militància al PCE (m-l):
Vine a Sabadell con 14 años y me puse a estudiar y trabajar en la Cooperativa de Ca n’Oriac, hice un curso de urdidora y de tejedora de piezas del textil. Me afilié al PCE (m-l) con 17 años y me casé en enero de 1971, mi marido era miembro del comité del PCE (ml), yo pasaba más desapercibida, hacía reuniones en casa, tenía miedo de comprometer a mis padres, ellos acogían y daban comida a militantes buscados por la policía. En mi boda fueron muchos camaradas, unas 200 personas, cuando me detuvieron me quitaron el libro de la boda donde había sus fotos, entre ellos también Cipriano Martos que lo torturaron y mataron en 1973, un muchacho muy noble. Las detenciones por eso no vinieron por las fotos del libro de boda, ellos ya tenían nombres, lo que si que querían saber es el nombre y paradero de miembros del partido que salían en las fotos, querían más información.
L’any 1971 va ser detinguda i torturada per lluita contra la dictadura feixista, va passar per la Comissaria de Sabadell, estava embarassada de bessons i com a conseqüència de les tortures en va perdre un:
Me detuvieron en Sabadell el 9 de mayo de 1971, los grises buscaban a mi marido por terrorismo, ya que era miembro del FRAP y había participado en el atraco de la armería Permanyer del Passeig Manresa, donde se hicieron con varias armas de la policía que tenían guardadas para revisar y reparar, el problema, a un compañero de mi marido durante el atraco se dejo la chaqueta con la cartera y el DNI dentro, mii marido pudo escaparse y permanecer en clandestinidad. En total detuvieron a unas 50-60 personas, no solo del PCE (m-l), sino de varios partidos. Los grises vinieron a mi casa y como no encontraron a mi marido ni a mi, se llevaron a mi suegro de 68 años y enfermo a la Comisaria de Sabadell, yo fui a la Comisaria y les pregunté si no tenían vergüenza de coger a una persona mayor y enferma, y me detuvieron. Tenía solo 18 años, en el partido tenia de alias el nombre de “Nuri”, lo hacíamos para evitar detenciones, me metía en los barrancos con los pantógrafos, en aquella época no teníamos impresoras, dejábamos mensajes contra el imperialismo yanki y el fascismo. Durante la detención estaba con una compañera, Carmen Prados, que le dispararon en la pierna y estaba embarazada de 2 meses de gemelos, querían saber dónde estaba mi marido y más nombres de miembros del partido, me vejaron, insultaron y torturaron, empecé a perder sangre y tuvieron que ingresarme en Santa Fe, donde estuve 10 días, y donde perdí a una de las dos criaturas. Pese a las torturas yo no dije nada, de los detenidos del partido no sacaron nada, teníamos un pequeño manual que llamábamos “El Cervantes”, con una serie de indicaciones de como actuar si éramos detenidos.
De Santa Fe, la deixen anar a casa de la seva mare, però al cap de dos dies la detenen i la porten a Via Laietana on va patir vexacions i insults:
Mis padres me vinieron a recoger en el hospital, cuando mi madre preguntó dónde estaba su hija al ginecólogo, este le indicó la habitación, pero también le dijo que “como todas las mujeres revolucionarias, donde tendría que estar es en la cárcel”, mi madre le contestó que tuviera cuidado y procurara que no me pasara nada. Al cabo de dos días de estar en casa de mis padres, vinieron a detenerme y me llevaron para la comisaria de vía Layetana, en los calabozos de los sótanos llenos de gente. Te podían tener el tiempo que querían en los interrogatorios, eran miembros de la Brigada Político Social, gente sin cultura, que solo sabían dar golpes hasta verte desfallecer como la Gestapo nazi. Vi a muchos compañeros y compañeras salir ensangrentados al volver de la sala de interrogatorios, además estábamos incomunicados del exterior. Estaba en la primera celda de abajo, enfrente a la escalera, con 6 o 7 mujeres más, no podíamos hablar con otras presas de las celdas cercanas o cuando pasaban por el pasillo, si lo hacíamos nos pegaban. Para limpiar las celdas tiraban Zotal que hacía un olor insoportable, me provocaba vómitos y estuve sin comer 4 o 5 días, estaba en los huesos, así que me llevaron a la Prisión de Mujeres de la Trinitat el 10-11 de mayo de 1971.
Paqui ens explica la seva experiència a la Presó de Dones de la Trinitat:
En la Presó de Dones de la Trinitat Vella estuve tres meses, me encontré bien, ya que estaba junto a compañeras de lucha, de diferentes partidos, pero luchábamos todas por lo mismo, contra la injusticia y por la libertad. La comida era malísima, comíamos de lo que nos llevaban los padres. Las vigilantes de la cárcel eran Guadianas de Cristo Rey, eran muy malas, siempre estaban castigando, solo nos dejaban leer libros religiosos, y cuando te revelabas por algo que no querías, te llevaban a una celda oscura y pequeña que apenas te podías mover, y te dejaban allí el tiempo que ellas quisieran. A las presas comunes aún las trataban peor.
Quan va sortir de la presó va estar en diferents localitats de Catalunya a casa de companys del partit, no va acudir al judici ja que li volien aplicar una condemna de dos anys de presó i ella no volia que la seva filla nasqués a la presó, així que els hi va deixar als seus pares perquè la cuidessin i es va exiliar a França.
Cuando salí de la prisión, estuve varios meses acogida por camaradas en diferentes poblaciones de Catalunya, en Hospitalet, en la Verneda de Barcelona, en Ripollet y en Reus. En Reus me cuidaba una compañera que trabajaba de enfermera en el Hospital Sant Joan, yo estaba trabajando clandestinamente recogiendo avellanas. En una manifestación en Reus, tuve que correr ya que nos perseguía la Guardia Civil, me escondí en un portal y rompí aguas. Llamé a la compañera enfermera y me llevó al hospital donde tuve mi hija que nació el 29 de septiembre de 1971 con 7 meses. El hospital de Reus es el mismo donde estuvo Cipriano Martos, cuando lo llevo la policía nacional, después de torturarlo y donde murió en 1973. Después de nacer la niña pedí al Partido que me dieran una cita con mis padres, pues no podía arriesgarme a que me detuvieran con la niña que tenía solo un mes y medio, tampoco podía trabajar, estaba en búsqueda por rebeldía y tenía que cumplir dos años de cárcel. Mis padres se quedaron mi hija a pesar de no saber cuando la volvería a ver.


Es va exiliar a França i no va tornar fins la mort de Franco. A l’exili els pares li porten la seva filla:
El partido me dio un pasaporte falso y en diciembre de 1971 pude pasar la frontera clandestinamente y llegar hasta París donde pedí el exilio político que me dieron en febrero de 1972. Allí conocí a otros miembros del partido y de otras organizaciones comunistas antifranquistas, recuerdo la pasionaria que era una mujer próxima con quien podías hablar, a diferencia de Carrillo, que no se dejaba ver y que vivía en una buena casa. En París estuve tres años y luego me trasladé a Marsella, para estar más cerca de la frontera, de mis padres. Mis padres me trajeron mi hija haciéndola pasar como hija de mi hermana. No volví a Sabadell con mi niña hasta la muerte del dictador fascista Francisco Franco, llegué en diciembre de 1976.
Després de la dictadura va continuar i continua lluitant per la memòria antifeixista, la justícia, la llibertat i la reparació de les víctimes del règim franquista. Participa i ha militat en el teixit associatiu de la ciutat, en diferents Associacions de Veïns com la de Ca n’Oriac, Can Deu i Torreguitart, és presidenta i fundadora de les “Bruixes del Nord” on fa 38 anys que hi participa, també és membre de la Crida per Sabadell, i fa anys que amb un grup de dones que van ser preses a la Presó de Dones de la Trinitat Vella lluita perquè aquesta no sigui enderrocada i es converteixi en un espai de memòria que recordi les dones repressaliades que hi van passar. La Paqui tédues filles: “de las que estoy muy orgullosa y ellas de mi”.
Sobre el feixisme i la memòria opina:
El franquismo no ha muerto del todo, hace 50 años que murió el dictador, pero aún así seguimos luchando por la memoria y la democracia que defendemos cada dia con fuerza y seguimos luchando hasta conseguir la justicia, la libertad y la reparación. El derecho a la memoria implica el reconocimiento de las víctimas y la protección de las personas que sufrieron las consecuencias de la dictadura, muchas de las cuales han luchado muchos años para recuperar los cuerpos de los asesinados desaparecidos y exigir la reparación, la restitución de su dignidad.
Actualmente sigo militando, no he dejado de luchar, también voy a veces a dar charlas en los institutos para explicar mi caso, para que se tenga memoria histórica. Hay mucha gente que no quiere recordar, nosotros intentamos que no se olvidé lo que pasó, para que los jóvenes sepan lo que es el fascismo. Sobre vía Laietana con otras personas que fueron torturadas reclamamos que la policía no esté allí, sino que sea un centro de memoria.
Testimoni de Francesca García Lorite “Paqui”